Por tu «Flaca» y por su «Gordo»
Te supo a demasiado poco, pero bastó una conversación juiciosa –después del asado inolvidable en los fogones del casoplón de Margarita Cendales– para avistar en las hechuras lúcidas de su padre al hombre cordial que supo aceptar el convite de su hija –tu Flaquis– con elegancia y entereza. La formidable lucha interna que él sostuvo con [...]