Necedad
La mayor sandez que le escuché decir a un psiquiatra es que venimos al mundo para ser felices.
La mayor sandez que le escuché decir a un psiquiatra es que venimos al mundo para ser felices.
No necesito enemigos. Me basto solo para infligirme toda la animadversión que jamás podría ocasionarme la humanidad entera.
Lo más placentero del día de hoy es que me queda uno menos para el último día.
No mientas a nadie jamás, pero no dejes nunca de mentirte a ti mismo.
Conócete lo mejor que puedas y te darás cabezazos contra la pared.
No conozco mayores atropellos que la psicología positiva y la medicina preventiva. La primera nos obliga a ser felices; la segunda, a no enfermar.
Entre lo bueno y lo malo elijo indefectiblemente lo peor. Es el bálsamo para no sentirme nunca defraudado.
Tú también puedes alcanzar el triunfo en todo lo que te propongas. Durante décadas fui un tenor lírico tanto más portentoso cuanto más tiempo mantuve la boca cerrada.
Una errata en un libro sobre salud, sexo o gastronomía puede estropearnos un guiso, arruinarnos un orgasmo o mandarnos al sanatorio.
Sólo emprendo una guerra cuando sé que la voy a perder.