Mortalidad
Nada provoca tantas muertes como el simple hecho de vivir.
Nada provoca tantas muertes como el simple hecho de vivir.
¿Si te doy el corazón, el miocardio se transforma en «tucardio»?
¿Por qué hay carteles que indican erróneamente «Hoy cerramos por descanso» en vez de precisar con exactitud «Hoy no abrimos por descanso», si el bar ha bajado la persiana a las dos de la madrugada del martes y no volverá a subirla hasta las siete de la mañana del miércoles?
No por mucho madrugar me emborracho más temprano.
1. f Actitud testaruda y crédula de quien se sostiene en la fe inquebrantable de romper con las ataduras que le encadenan. El borracho del quinto cree firmemente que algún día se librará de la esclavirtud del bebercio.
¿Los besos de colores son los que dejan la huella del pintalabios en el cuello de la camisa de los maridos incautos –tras una noche de juerga en una barra americana– y descubren sus esposas a la mañana siguiente con irritado mosqueo?
Soy dueño de lo que nunca he tenido y debo lo que jamás me dieron.
1. f Extirpación de la carrera política de quien exhibe en su currículo másteres falsos y títulos universitarios obtenidos de forma tramposa o por trato de favor. La presidenta tuvo que cesar en el cargo por una masterctomía que cercenó su credibilidad en el seno del Parlamento.
Pienso... luego gruño.
1. f. Estado de ánimo bobalicón del chiflado que ve amargamente frustradas sus majaderas expectativas. Tras haber tenido «de» subir al árbol, haber tenido «de» coger la flor y dársela a su morena, le abatía la asperanza de seguir sin saber si ella la puso en el balcón o no.