Despertaste. Primero, un miedo desconocido te paralizó; luego, los brazos y las piernas comenzaron a temblar bruscamente. Notaste que un frío de tiritona te escarbaba en los huesos bajo un sudor helado. Al poco, en el silencio rígido del dormitorio a oscuras, prorrumpió un tumulto de zambomba sobre la maleza pegajosa de tu torso desnudo. Entre grandes traqueteos, creíste que te estallaría el corazón. Estabas descompuesto, exhausto, horrorizado. Te ahogabas. Lo que más te horripiló fue sentir que una aparición misteriosa te arrastraba por las sábanas para llevarte en sus garras repulsivas, pero en seguida sospechaste una crueldad mucho peor: pretendía comerte vivo. No recuerdas ni cómo, diste un salto en la cama y lograste encender la luz. En la mesita de noche hallaste las huellas aún frescas de aquel terror indescriptible. Sobre el plato de la cena habían quedado las sobras de dos tarros de yogur. Fue verlos y soltar una carcajada de lunático. ¡Maldita sea! Eran dos tarros de yogur de coco.
¡Lo siento por ti, Ballantine’s!
¡Secaos las lágrimas, cocodrilos!
¡Es el finiquito, estúpidos!
Háztelo mirar. Verás qué poco te queda…
¡Id corriendo a mi casa! He dejado la ropa en lejía
Mucho peor que morirme fue mi forma de matarme
No fui nadie y nadie soy
De tumbo en tumbo vine a parar a la tumba
Rema, rema… Tú también morirás en la orilla
Y colorín colorado…
Arrojad mis cenizas en Estaca de Bares, que a lo mejor encuentro alguno abierto…
¡Hatajo de cotillas! Esta vez no estaba de parranda…
Ya no me daba la vida
Dejaos de letanías y cantadme de una vez el brindis de «La Traviata»
¿Quién dijo que no tenía donde caerme muerto?
Lo siento. No estoy para nadie
Oferta irresistible: restos a la venta en el interior
Mi existencia fue un desastre… hasta que dejó de serlo
¡Lárgate! Te dije que sólo te amaría mientras viviera
Se acabó lo que se daba
Cuando no puedes sostenerte de pie lo mejor es tumbarse a la larga
Apagado y fuera de cobertura
Me hicieron en un polvo… y en otro polvo me deshago
Siempre tuve vocación de calavera
¡Hasta aquí hemos llegado!