Se habla en los telediarios de la variante británica, la amazónica, la sudafricana, pero la que nos enferma en Asturias es la Variante de Pajares. En los noventa ya era el monotema de la revista «Ático» al son del presidente de los constructores Serafín Abilio Martínez, aunque crees que fue Sabino Iglesias, hombre fuerte de Coprosa y trillado licitador de obras ferroviarias, quien te dijo una vez, en una reunión del consejo editorial, que había sido Don Pelayo el primero que la imaginó con la idea de perseguir a los moros cuesta abajo por la meseta. Total, que se nos han ido veinte siglos y tres lustros oyendo el chacachá de un tren que no llega; quince años de carriles descarrilados y traviesas atravesadas; cinco mil y más días de filtraciones de aguas, carteristas infiltrados, untos a carretones, pastizales en cuartos, rampas, rampantes, cambios, cambiadores, danzas y tardanzas… No hay duda. La de Pajares es una variante jodona, testaruda y patógena como ella sola: talmente una cepa.
¡Lo siento por ti, Ballantine’s!
¡Secaos las lágrimas, cocodrilos!
¡Es el finiquito, estúpidos!
Háztelo mirar. Verás qué poco te queda…
¡Id corriendo a mi casa! He dejado la ropa en lejía
Mucho peor que morirme fue mi forma de matarme
No fui nadie y nadie soy
De tumbo en tumbo vine a parar a la tumba
Rema, rema… Tú también morirás en la orilla
Y colorín colorado…
Arrojad mis cenizas en Estaca de Bares, que a lo mejor encuentro alguno abierto…
¡Hatajo de cotillas! Esta vez no estaba de parranda…
Ya no me daba la vida
Dejaos de letanías y cantadme de una vez el brindis de «La Traviata»
¿Quién dijo que no tenía donde caerme muerto?
Lo siento. No estoy para nadie
Oferta irresistible: restos a la venta en el interior
Mi existencia fue un desastre… hasta que dejó de serlo
¡Lárgate! Te dije que sólo te amaría mientras viviera
Se acabó lo que se daba
Cuando no puedes sostenerte de pie lo mejor es tumbarse a la larga
Apagado y fuera de cobertura
Me hicieron en un polvo… y en otro polvo me deshago
Siempre tuve vocación de calavera
¡Hasta aquí hemos llegado!