Trajo octubre en su zurrón
con las espadas en ál
un enorme sobresál
otra gran revolución.

Fue una decapitación
en el seno socialís
para quitar de la pís
a un general respondón.

Fue tanta la rebelión
que se formó una Gestó
y desde entonces a ahó
impera la división.

En medio de la tensión,
Javier Fernández al frén
luchó denodadamén
a favor de la abstención.

Hoy en matinal reunión
con el Comité quebrá
obtúvose el resultá
que urdió la conspiración.

A pesar del aluvión
del «no» de los militán
y de no pocos votán
Gobierno habrá en la nación.

Resta una interpelación:
¿Quién pagará la factú
de esta colosal fractú?
¡Peliaguda es la cuestión!